Tras más de dos meses por aquí, creo que el título define bastante bien la percepción que tengo de Amsterdam, es como un camping gigante, seguramente esto solo sea durante la parte más calurosa del año, del invierno no puedo hablar, aún.
Cuando era pequeño solía ir todos los fines de semana y el verano a un camping, estuve en varios campings de la Costa Dorada y la Costa Brava, así que tengo un grato recuerdo de los campings.
Lo primero que me viene a la mente si imagino un camping es la naturaleza, campo, bosque o como lo queráis llamar, digamos lo “verde”. Ya comenté en un post anterior la cantidad de zonas verdes que hay en Amsterdam, esta es la primera similitud Amsterdam-camping.
La segunda sería la cantidad de bicicletas, “vehículo oficial” de los campings, que hay en Amsterdam. Estoy casi seguro que es la ciudad con más bicicletas del mundo. La verdad es que después de dos meses con bici, no se ir a ningún sitio sin ella, todo el mundo la usa para todo.
Otra característica importante que refuerza el concepto camping es el agua. Amsterdam también es conocida como “la Venecia del norte” por la cantidad de canales y de agua que hay en la ciudad. Eso si, no te puedes bañar en los canales, pero, por contra, puedes beber el agua del grifo sin ningún problema. Desde que estoy aquí no he comprado ni una botella de agua.
Aún así, lo que más me comunica la idea de camping es la forma de vida de los holandeses, sobretodo los días de sol. Cuando hace un día de sol puedes ver a la gente del lugar haciendo muchas de las actividades cotidianas fuera de sus casas, véase en el portal, escaleras o banco. Con actividades me refiero a leer, comer, beber, escuchar música o simplemente charlar con el vecino. Como diría alguien que ya ha vuelto para Barcelona: “son como caracoles”.




